Yo, que creo en los Reyes, aunque parezca mentira y que me siento tan niño como el que más, estoy tomando mis medidas.
A partir de hoy no podrá decirse con propiedad que se va “a comprar” a La Gran Señora, sino que se va “a que le regalen”.
Como es natural, es mi deber felicitar a todos mis lectores, a mis amigos, aunque no me lean, y en general al culto, noble, he...
Ayer fue el Día de los Santos Inocentes y la clásica fecha sirvió para que la mentalidad popular gozara “cogiendo” a los que s...
Para los que sostienen la pobreza del pueblo cubano, esta inusitada alegría que ha caracterizado a las tradicionales cumbancha...
Una duda me asalta, a pesar de todo, y es la que se refiere al medio que debo emplear para felicitar a mis amigos.
Todo eso hay que soportarlo con mucha paciencia, no se puede decir nada, porque nos consideran majaderos, pero sí vamos a deci...
Yo lo que estoy en creer es que San Juan y San Pedro son algo así como dos hermanos siameses, cuyos organismos están tan íntim...
Lo que sí puedo asegurar es que, de cualquier manera, cojo, tuerto, mudo, enfermo, paralítico, correré el San Juan de este año...
En lo que respecta a Camagüey, el día de ayer coincidió con la inauguración de la estatua de la Maternidad, en el Parque Infan...
Era menester que ocurriera algo de lo que ocurre a diario en las grandes ciudades, algún crimen espantoso, algún secuestro est...
Tenía el propósito hoy de escribir como siempre el Pisto Manchego, pero he aquí que al llegar esta mañana a la Redacción del p...
Imitamos al buen patrón cuando es dable a nuestras fuerzas. Orientamos vidas, aconsejamos, señalamos el buen sendero, buscamos...
Una plaza en la que se levantan los bustos del gran estadista norteamericano, Franklin D. Roosevelt y del gran educador cubano...
Quienes mejor conocen la calle, más y mejor aman, también, sus propios hogares.
Uno de los mejores parques de la República, lo es sin dudas alguna el Casino Campestre de Camagüey, una magnífica extensión de...
Camagüey tiene también un alma fragante y vivaz, oculta en el regazo de sus piedras y sus cielos, que se reclinan con cierto r...